Según un estudio elaborado por el Hospital Sant Joan de Déu de Barcelona el 2015, el 91,8% de los adolescentes de entre 10 y 15 años son internautas, y más del 80% de los adolescentes tienen móbil. En el mismo sentido, la compañía tecnológica española Energy Sistem, asegura que 1 de cada 5 productos tecnológicos (tabletas, smartphones o mp3) se compran para niños/as.

Estos datos reflejan la incorporación de Internet en la cotidianidad, destacando los dispositivos mencionados como principal vía de acceso a Internet y a las redes sociales. Ante este uso generalizado a edades cada vez más tempranas, es necesario establecer debates sobre como relacionare con estos instrumentos.

 

bodegondigital

 

Jóvenes digitales y agrupados virtualmente

La población adolescente y joven entiende el espacio virtual como un ámbito de relación más y utiliza la red para desarrollar comunidades virtuales configuradas a través de intereses comunes. 

Según un estudio del Centro Reina Sofía, más de la mitad de los y las jóvenes, lo primero que hacen nada más levantarse es conectarse a Internet para revisar las redes sociales o consultar su correo (un 24% lo hace mientras aún está en la cama).

La dedicación de tiempo es elevada y el excesivo grado de conexió se conoce como hiperconectividad, que muchas veces va asociado a fenómenos como el multitasking (realizar varias tareas al mismo tiempo) y de la multipantalla (presencia de muchos dispositivos a los cuales prestar atención).

 

Imatge: pantalles (font: Ajuntament de Barcelona)

Font de la imatge: Ajuntament de Barcelona.

 

Aislamiento vs Socialización

Con el nacimiento de Internet no fueron pocos los tecnófobos/as que presagiaron el aislamiento social de adolescentes y jóvenes como consecuencia del uso de estas herramientas. Sin embargo, podemos observar que comunicarse en Internet significa, también, relacionarse mucho.

Si bien es cierto que el uso o el consumo digital se suele realizar de forma individual, Internet también se ha convertido en el espacio donde toma forma una nueva manera de socialización, la socialización en red. La actividad social en la web se caracteriza por la creación de comunidades virtuales que comparten intereses comunes y donde la participación no está restringida por límites geográficos, culturales, de edat, etcétera.

 

Usos esencialmente relacionales

La realización de varios estudios en el ámbito catalán, han permitido captar los motivos principales por los cuales los y las jóvenes desarrollan un uso intensivo de estos dispositivos que son: como forma de relacionarse y comunicarse y como vía de entretenimiento. Podemos hablar, pues, de usos esencialmente relacionales. Es decir, una función social que tiene como objetivo principal la interacción con otras personas. 

Imatge: "Figuro en Google, luego existo". Per Bernardo Erlich.

Para adolescentes y jóvenes, las TIC son un ámbito de relación indisociable de las relaciones offline o analógicas. Por tanto, estar presente en la red se convierte en una necesidad social.

Son varios los autores que coinciden en atribuir usos diferentes en función del género. Se apunta que las chicas presentan una mayor tendencia a hacer usos comunicacionales (redes sociales, aplicaciones de mensajería instantánea) y los chicos, en cambio, presentan una mayor tendencia a hacer usos relacionados con el entretenimiento, especialmente en el consumo de videojuegos.

 

*Imagen: Bernardo Erlich.

Elementos a trabajar (2)

Aspectos a trabajar sobre la cuestión relacional: 

  • Phubbing: este concepto hace referencia a las dificultades para concentrase en las interacciones presenciales por el uso intensivo del dispositivo móbil, de forma que las interacciones presenciales no se disfrutan y se perciben como menos prioritarias por parte del individuo.
  • Reproducción de estereotipos.
  • Acoso (individual o grupal).
  • El respeto como factor de protección: es importante trabajar el respeto como base de la relación y la interacción también en la red, rompiendo la idea que el anonimato de la red lo permite todo. Este aspecto también entra en relación con elementos como la publicación de contenidos ofensivos, el acoso, etc. 
  • El empoderamiento y la participación: el espacio espai de relación virtual permite un espacio de intervención que promueva, tal y como plantea Reig en "internet como escuela de vid"  (2016. Cuadernos de pedagogía, núm. 473), transferir las TIC hacia las TEP (tecnologías para el empoderamiento y la participación).
  • Del selfie al exterior: otro de los aspectos a trabajar es la transición de una mirada muy autocontemplativa hacia una mirada más social.
  • Usos complejos:  trabajar con los y las jóvenes en relación al uso de aquellas aplicaciones más utilizadas, introduciendo aspectos como la privacidad, la creación de comunidades de intereses, las búsquedas avanzadas, etc.
  • Diversidad y desigualdad también en la red: Cuando se abordan estos temas con los jóvenes, es importante tener presente que la universidad digital no es real, sinó que está condicionada por las desigualdades sociales que este sector de la población presenta. No solo se producen desigualdades por la capacidad de acceder a la red, sinó también en relación a los usos que se hacen y como ésto, a la vez, se relaciona con una mayor o menor capacidad para extraer un rédito determinado. es decir, tanto las desigualdades sociales como los diferentes usos de la red potencian la existencia de una desigualdad digital también entre los y las jóvenes de manera que las capacidades, el entorno, la red de relaciones y el capital cultural - entre otros - inciden también en las potencialidades de la red para unas u otras personas jóvenes. 
  • Suplantación de identidad

  

Variables que hay que trabajar (basadas en el proyecto Sobrepantalles):

Imatge: aspectes a treballar.

 

 

Para profundizar en estos conceptos y consultar las fuentes, recomendamos descargar la Guía para Profesionales, en el apartado Descargas de esta web.