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Se está produciendo una tendencia a atribuir a los cambios tecnológicos la responsabilidad de determinados fenómenos que consideramos problemáticos sin plantearse, pero, los elementos estructurales que los condicionan.

A menudo las problemáticas que se relacionan estrictamente en el ámbito virtual, tienen su reflejo o origen en fragilidades del ámbito offline. Con las TIC no hablamos de tensiones nuevas, sinó de redefinidas. En definitiva, conceptos como sexting, ciberbullying, phubbing o grooming son nuevas formas de nombrar problemas sociales reflejados a los nuevos canales digitales.

Noves paraules associades a les TIC.

En segundo lugar, hay que ser consciente que las TIC, como muchos otros elementos de nuestra cotidianidad, presentan una doble vertiente, es decir, presentan grandes potencialidades, pero también riesgos que pueden llegar a ser muy relevantes.

Destacar que a continuación se recogen solo algunas de las potencialidades y los riesgos de las TIC, ya que éstas se encuentran en constante desarrollo y se podrían llegar a considerar infinitas.

 

Potencialidades de las TIC

 

Riesgos de las TIC

 

El caso del ciberbullying

El ciberbullying o ciberacoso es uno de los riesgos que ha provocado mayor alarma social y que ha generado más literatura relacionada con este tema en los últimos años. Según el Departamento de Educación de la Generalitat de Cataluña, uno de cada cuatro casos de acoso se trata de ciberbullying.

Se trata de la "persecución social" que se lleva a cabo utilizando herramientas tecnológicas. Es decir, se da cuando un niño, adolescente o joven es agredido psicológicamente de manera continuada en el tiempo por uno o varios individuos mediante dispositivos TIC.

El ciberacoso se caracteriza por:

student graffitti

  1. Se produce en cualquier momento y lugar. De la mano del mal uso de las TIC, el acceso de la víctima es ilimitado.
  2. El anonimato de los agresores/as, en tanto que la red permite ocultar sus identidades.
  3. La agresión se difunde y se comptare con rapidez y el impacto de la agresión se magnifica.
  4. El número de posibles "espectadores/as" se incrementa exponencialmente.
  5. La agresión no desaparece, es permanente debido al rastro que queda en la red.
  6. Las personas agresoras no pueden controlar el abasto del contenido publicado y, por tanto, tampoco hay una referencia clara que determine el momento para parar. 

Un aspecto interesante a destacar es la doble vertiente de la "ley del silencio", tanto por parte de la persona acosada como entre sus compañeros/as que, a pesar de ser testigos de estas situaciones, no actúan al respecto. En este sentido, el Departamento de Enseñanza destaca que 8 de cada 10 alumnos no hacen nada frente un caso de acoso.

 

Para conocer las fuentes del proyecto Segurnet y profundizar y trabajar los conceptos de esta sección, recomendamos descargar la Guía para Profesionales y la Guía de Recursos en el apartado Descargas de esta web.