Para poder captar como los y las adolescentes y los y las jóvenes se posicionan en la red, hay que observar las nuevas dimensiones de la identidad individual y colectiva; las diferencias de percepción por parte de los adultos y los jóvenes en relación a la conexión o desconexión del "mundo físico" y el "mundo virtual" y el rastro que este posicionamiento digital conlleva, lo que se conoce como huella digital.

A parte de aportar reflexiones alrededor de esta cuestión, también se plantean algunos temas capitales que, desde esta vertiente, se pueden trabajar con los y las adolescentes y los y las jóvenes.

 

La identidad digital

 

La identidad digital es aquella que se genera a partir de la presencia de una persona en Internet, es decir, el conjunto de características que definen una persona en el ámbito virtual.

La identidad digital se va configurando a partir de todo aquello que el individuo hace en la red como por ejemplo los perfiles personales de usuario/a, la participación en plataformas online (redes sociales, blogs, vídeos, fotografías...), pero también a partir de aquello que las otras personas dicen sobre este individuo, así como la manera en que estas lo perciben.

Algunas de las características de la identidad digital son:

 

Característiques identitat digital

 

Mundo físico- mundo virtual

 

Para entender el posicionamiento de los y las jóvenes en la red, tenemos que ser conscientes que las percepcciones de adultos y jóvenes sobre la dicotomía "mundo físico" y "mundo virtual" son diferentes.

Las generaciones adultas - que han vivido antes y durante Internet - conciben el mundo físico y virtual como espacios diferentes y, por tanto, realizan una distinción entre la "identidad real" y la "identidad digital". En cambio, para los nativos digitales estas identidades son complementarias en vez de diferenciadas, que "participan al mismo tiempo en la conformación de la identidad general" (Bernabeu, J. i Plaza, I. 2015).

En este sentido, en relación con la construcción de la identidad, es importante destacar que ésta se conforma de manera simultánea en ambos espacios y, por tanto, la socialización virtual es tan importante como la que se produce en el mundo presencial.

 

Imatge: món físic - món virtual.

 

La huella digital

 

Imatge: Petjada Digital

La huella digital es el conjunto de información de una persona usuaria que queda registrada en la red, tanto aquella que ha sido creada, publicada y/o compartida por ella misma, como la que lo ha sido por otras personas.

En esta misma línea, podemos hablar de la otra cara de la moneda, la reputación digital. Se trata de la imagen que el resto de usuarios/as tienen sobre una persona a través de los contenidos que configuran su identidad digital.

 

Elementos a trabajar (1)

A continuación se recogen algunos aspectos a trabajar, organizados en función de las temáticas destacadas en este capítulo:

Identidad digital

  • El conocimiento crítico de la identidad digital propia:  ies importante aprender a valorar de forma crítica la identidad digital y sus características. Es vital que adolescentes y jóvenes se pregunten "¿Quien soy en la red?" y, al mismo tiempo, tomen consciencia del rastro que dejan en Internet y las implicaciones presentes y futuras de esta huella.
  • La sobreexposición: dado que la red se convierte casi en un banco de pruebas, los y las jóvenes tienden a sobreexponerse, de forma que algunos de sus perfiles se convierten en casi un relato ininterrumpido de su cotidianidad, casi como un cuaderno de bitácora en línea. 
  • La idealización o caricaturización de la identidad: la voluntad de agradar, o de aproximarse al máximo posible a un determinado cánon, estilo, estereotipo, etc; puede conducir a la idealización de una determinada identidad o, por contra, a su caricaturización. 
  • La identitad digital también interacciona con otros aspectos como el egocentrismo, los estereotipos, las relaciones grupales, los roles de género, el "postureo", la falta de espacios de exploración seguros...

Mundo físico y virtual

  • Disonancias entre el Yo online y el Yo offline: una de las alteras de un uso digital problemático se encuentra en el hecho que el/la joven sea muy diferente en la red de como es presencialmente. 
  • El postureo desmedido: una identidad que se configura mucho más a través de las mentiras que de las verdades, orientada a proyectar una determinada imagen.
  • La obsesión para ser influencer (para influir)  y la generalización que nada no es válido si el resto de usuarios/as de la red no lo reconocen como tal.
  • Mucha actividad online, poca actividad offline: si bien la inversión de tiempo dedicado a las pantallas no constituye, por si sola, un indicador fiable de un consumo digital que pueda ser problemático, cuando el volumen de actividad online es muy superior a la actividad offline podríamos estar hablando de un abandono de una esfera de socialización a favor de la otra.

Huella digital

  • La intimidad: “Si bien la población adulta ha sido socializada bajo el marco de protección de nuestra intimidad, hay que replantearse qué sentido tiene este aspecto en el momento actual”( Bernabeu, J. i Plaza, I. 2015).
  • Capacidad crítica alrededor de la protección de los datos personales y la privacidad: fomentar la responsabilidad, potenciar la autonomía y tratar las prácticas problemáticas. Además, hay que ser conscientes que la privacidad en la red depende del tipo de uso que haga el individuo, de las interacciones con otros usuarios/as y también con el uso que estas otras personas hagan de los contenidos que se comparten. 
  • La reputación digital: conocer cuáles son los elementos que están configurando la reputación digital de un individuo, tanto la actividad propia del usuario/a como las interacciones con otros. 
  • Nada es gratis, en la red tampoco:  son varios los autores que consideran que los datos personales ya se reconocen como el nuevo petróleo del siglo XXI y, en general, las personas jóvenes dan una importancia mínima a su transacción.
  • La “higiene” digital: es necesario que los y las adolescentes puedan disponer de un espacio propio donde definirse, pensarse y repensarse para construir su identidad digital de forma progresiva, sin que eso suponga que se genere un grueso de "antecedentes" que puedan tener efectos determinantes a lo largo de su vida.
  • Los "modelos de amenaza": los expertos en privacidad utilizan este concepto para referirse al fenómeno por el cual, a menudo, las personas usuarias de redes sociales producen y comparten contenidos pensando en la "audiencia imaginada", es decir, pensando en aquellos contactos con los que mantienen una relación más estrecha, pero no en el conjunto de contactos en la red.

 

Para profundizar sobre estos conceptos y consultar las fuentes, recomendamos descargar la Guía para Profesionales, en el apartado Descargas de esta web.